Restauración y cuidado de muñecas antiguas.
Historias de vínculos con su muñeca, narrada por sus dueñas o por las hijas...
Patrimonio nacional y global

miércoles, 5 de enero de 2011

La ropa de Caperucita Roja


 La vestimenta es original, por ello solamente vamos a trabajarla con mucho cuidado. tanto en el lavado como en las costuras, que deberán ser realizadas totalmente a mano.










lunes, 3 de enero de 2011

El armado: Colocamos la cabeza




Solo faltaba colocar la cabeza de Caperucita y probar que la tensión de los elásticos fuera la correcta, para que la muñeca se siente y se pare con naturalidad.












domingo, 2 de enero de 2011

El armado

 Para comenzar a armar a Caperucita debemos cortar un trozo de elástico de aproximadamente el doble del largo del torso.
Lo unimos en la punta. Es conveniente terminar el nudo con una costura para evitar que se desarme el nudo o se corran los elásticos internos que forman el alma del cordón.
Luego anudamos para que quede como un 8, como está en la figura.



Pintura de Caperucita


Comenzamos a pintar con pincel Nº 10 dando la primera impresión a las piezas para evaluar el acabado de la lija.
La pintura debe aplicarse en capas "livianas" con poca pintura. Es preferible dar tres manos que una cargada. La pintura se va integrando y tapando de a poco el fondo.



sábado, 1 de enero de 2011

Finalizando las piernas

A las piernas les falta lija para terminarlas.
Utilizamos la misma lija que para los brazos y piernas. solo sacamos una capa delgada de pintura y laca. Y mejoramos el arreglo que hicimos en la parte superior.





El torso III


El torso es la pieza más deteriorada y por ello ha recibida más atención.
Los orificios donde encastran  las piernas y la cabeza deben estar perfectos tanto en forma como en resistencia.
Aprovecho para poner un poco de enduído en toda la pieza para que cuando lije quede terminada.





Los brazos de Caperucita



Solo un bracito presenta una rotura a la altura de la sujeción por lo que es conveniente realizar la reparación con masilla de dos componentes. Hay una parte que está suelta y habrá que fijarla con la masilla.

Si no nos caben los dedos para distribuir la masilla, puede utilizarse una de las gubias, siempre impregnada en vaselina sólida, ya que el material debe llegar a cubrir todo la rajadura.